Espacio Crítico 8

Periodismo radiofónico UIA

Radio Dreams

with 4 comments


Me senté en la cama, cubierta de suave satín azul, sintiendo por un momento, el lejano calor que el cuerpo de mi abuela desprendía, cerré los ojos para evitar que una lágrima recorriera mi mejilla, el viejo radio, me miraba con sus ojos de cuadros, invitándome a sumergirme en los recuerdos.

Me acosté cuan larga era disfrutando de la suave tela sobre mi piel, el viento recorrió gentilmente mis mejillas y en mi semiinconsciencia pude escuchar la voz de mi abuela, la cual como una caricia me fue llevando, hacia un viaje de recuerdos.

Abrí los ojos, y cual va siendo mi sorpresa al encontrarme en la casa de mis bisabuelos, una joven rubia y de preciosos ojos verde agua puerca se dirigió a la sala, asustada y confundida decidí seguirla, la radio lucia imponente en medio de los muebles, la joven a quien reconocí como mi abuela, se sentó junto a un hombre que fumaba gustosamente una pipa.

El hombre llamo a su mujer, quien quitándose el delantal, fue pronta a sentarse a la diestra de su esposo, el hombre parsimoniosamente lento encendió la radio, como si éste fuera un fino instrumento y él el músico, el sonido invadió la habitación, el locutor invitaba a sumergirse en el mundo imaginario que la radio novela mostraba, vi a mi abuela cerrar los ojos y sumergirse en él, mi bisabuelo, comportándose como hombre de mundo, fingió aburrirse con lo que oía pero pude ser cómplice de su imperceptible sonrisa.

Cuando estaba por acomodarme, sentí que el piso se movía cual gelatina cerré los ojos, y mis ojos se abrieron al ver a mi madre, quien lucia hermosa, y con la misma edad que mi había tenia en mi anterior, ilusión, mi abuela ya grande, regañaba a mi madre por encender la radio a un volumen alto, mi madre hizo aspavientos con las manos, y centro su atención a lo que escuchaba, yo lo hice también, y me di cuenta de que un musical anuncio invitaba a la ama de casa a comprar el jabón capaz de limpiar la grasa.

Mi abuela salio de la cocina como si un cohete estuviera en su cuerpo, le grito a mi abuelo y éste asustado por el grito de su mujer llego corriendo, “ que pasa vida”, lagrimas empezaron a salir de mis ojos al ver a mis dos abuelos, vivos, me dieron muchas ganas de ir a abrazarlos, sabiendo que esto era imposible me quede a ver lo que sucedería a continuación, mi abuelo sonrió al reconocer la melodía que se tocaba en ese momento, como un galán extendió su mano hacia su esposa y la invito a bailar, ésta sonrió tanto con la mirada como con los labios y acepto gustosa la mano que se le ofrecía.

Ambos se pusieron a bailar como si fueran jovencitos en plena flor de su juventud, mi madre como buena adolescente, hizo cara de asco, para ella la radio era para escucharse no para ponerse a bailar en medio de la sala como si ésta fuera una pista de baile en media disco, mis abuelos absortos en su mundo particular no se dieron cuenta de que mi madre había desaparecido.

Volví al presente, y reflexione todo lo que había visto, la radio era compañía, parte de la vida, un medio que envolvía todos los recuerdos bonitos de la vida de miles de personas, en cambio hoy los jóvenes ya casi no la escuchaban preferían, “ meterse a sus cuevas”, como decía mi mama, sin embargo este medio seguía siendo fuerte, y no se veía desaparecer

Written by Loretta Corona

agosto 17, 2009 a 7:46 pm

Publicado en 1 Generales

4 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Tomaste la historia de una forma, muy descriptiva, visual y original. Ves los recuerdos como transmitidos en una tele a traves de una serie de imagenes, que permiten mostrar la importancia que tuvo la radio en tu familia, que un simple aparato produjo tantos sentimientos y sobre todo que los ha acompanado durante anos, como un pasivo observador con una enorme presencia al mismo tiempo.

    No creo que los jovenes actuales se metan en cuevas, pero si considero que hay menos ese desarrollo de imaginacion que se producia antes con el radio.

    Lorena Rodriguez

    agosto 19, 2009 at 2:34 pm

  2. Loreta me encantó tu narración, aunque esto es personal, me remontó a mi infancia cuándo convivía con mi abuela, y creo que ese es un poco el sentido de la radio por medio de la música; transportarnos al pasado, para recordar alguna vivencia.

    Tesi Tafich

    agosto 19, 2009 at 2:42 pm

  3. Un lenguaje muy poético y descriptivo, fue una forma de narrar original. Es una buena historia. Sin embargo, creo que faltó ser un poco más específica en cuanto a las memorias de los programas de radio o las canciones.

    Denise Gutiérrez

    agosto 19, 2009 at 4:39 pm

  4. Que bonito Lorette me gusto que lo narraras como un cuento o historia, me imagine perfectamente a tu abuelita muy tierna, debo decir que necesito ponermelas pilas ya que los trabajos que he leido son muy buenos, necesito ponerme mas periodistico jajaja

    Buena redaccion(dos que tres cosillas por ahi), buen ritmo y sobre todo buena historia.

    La radio en esos tiempos tenia mucho mas chiste hasta un misticismo casi, porque todo se lo imaginaban y los hacia disfrutar mucho mas de las historias y relatos.

    josemena9

    agosto 21, 2009 at 11:44 pm


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: