Espacio Crítico 8

Periodismo radiofónico UIA

Periodismo: Una actitud ante la vida

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Hola:

Revisando los archivos me encontré este texto. Fue mi despedida del periódico La Crónica de Hoy, días después de que Pablo Hiriart dejara el diario. Pablo fue quien me invitó a colaborar y decidí que era mejor irme cuando él se fue. Hay algunas reflexiones sobre periodismo y algo de vida personal que quizás les ayuden a conocer un poco más a quien les va a acompañar durante este semestre.  Va.

El Periodismo: Uno de los Espejos de la Democracia

Por: Regina Santiago Núñez

La Crónica de Hoy

Martes 23 de Enero de 2007

  • El periodismo es también una actitud ante la vida

Suelo iniciar mis colaboraciones en este espacio semanal con alguna reflexión sobre los temas que van marcando la agenda político-mediática. Hoy, antes de entrar de lleno al análisis de los nuevos retos que los poderes fácticos siguen planteando a Calderón, quisiera compartir con los lectores de Crónica la reflexión sobre una experiencia más personal.
Desde hace varios años imparto en la Universidad Iberoamericana el Taller de Monitoreo de Medios, cuyo objetivo es capacitar a los alumnos en el análisis del tratamiento periodístico de la información. Cada semestre preguntamos a los alumnos qué esperan del curso y cuál es su definición personal del periodismo. Los resultados nunca dejan de sorprenderme y este semestre no fue la excepción.

Los jóvenes son poco afectos a leer periódicos, se enteran de las noticias por radio o televisión, así que esos son sus referentes para esta evaluación inicial sobre el quehacer periodístico. Cada grupo es distinto y en cada alumno pueden percibirse huellas de mayor o menor grado de atracción o desencanto con la política y con el periodismo.

—¿Se puede hablar de democracia en este país cuando los medios le hicieron lo que le hicieron a Andrés Manuel?, preguntó uno de los alumnos tras escuchar que la calidad del periodismo que se ejerce suele ser determinante en el desarrollo de la cultura democrática de una sociedad. Su cuestionamiento suscitó un encendido debate con varios de sus compañeros.

Al final, cuando pidieron mi opinión, aproveché para señalar que desde luego tengo una posición respecto al comportamiento de los medios en el proceso electoral del 2006 y ésta ha quedado plasmada en colaboraciones periodísticas. Sin embargo, mi labor en cada clase habrá de ser la de proporcionar a cada uno de ellos los elementos para fundamentar sus opiniones, para desarrollar un pensamiento crítico que busque comprender cómo se transforma la información en noticia; qué filtros políticos, personales y empresariales tiene que pasar antes de aparecer en las páginas de un diario, en internet, en radio o en la pantalla del televisor.

Por un periodismo comprometido con el lector

El grupo que actualmente toma el taller en la Ibero coincide en que la objetividad no existe, pero lo que todo periodista debe intentar es no convertirse en rehén de sus propias pasiones ni de las pasiones u obsesiones de sus fuentes. El periodista debe investigar y verificar sus datos; estar consciente de que todo aquel que tiene un espacio para compartir su pensamiento con el público también tiene una responsabilidad social; reconocer que el lector, el radioescucha, el televidente y el cibernauta, todos los ciudadanos tenemos derecho a recibir una información de calidad.

Nuestro pueblo requiere que lo llenemos de sueños; pero han de ser sueños de soñar, no sueños de dormir. Así pensaba Miguel de Unamuno, promotor del quijotismo; colaborador de periódicos y revistas; catedrático y rector de la Universidad de Salamanca. Siempre es bueno recordar esa frase, especialmente si se tiene que impartir una clase de periodismo a las siete de la mañana.

Crónica y la Sucesión Adelantada

—¿Eres periodista?, me preguntó alguna vez un alumno. Todavía no, respondí con una sonrisa. He formado una consultoría que se dedica a dar seguimiento a las estrategias de comunicación de los diversos actores sociales y por ahora mi labor sólo consiste en comentar lo que hacen los periodistas.

A finales de 1998, cuando surgió aquella pregunta, yo solamente había colaborado de manera esporádica con la agencia de noticias United Press International. Trataba de advertir sobre los riesgos de que los medios difundieran de manera acrítica las filtraciones de información sobre investigaciones criminales, moda que proliferó en el sexenio de Ernesto Zedillo.

Tiempo después, a partir de noviembre de 1999, colaboré con un análisis semanal para la página de internet de CNN en español donde di seguimiento a las estrategias de comunicación en las elecciones del 2000; a la forma en que el PRI perdió la Presidencia y a la manera en que Fox desperdició su capital político al inicio de su gobierno quemándolo en una hoguera de vanidades.

Esos eran mis antecedentes cuando en el 2002, tomando un café con Pablo Hiriart, salió a la plática lo sorprendente que había resultado el rápido proceso de descomposición del gobierno de Fox como producto de las pugnas internas por una sucesión adelantada. Pablo me propuso escribir dos veces por semana una columna en la que narrara los pormenores de las intrigas palaciegas y su reflejo en los medios.

Crónica y las Imágenes del Poder

En el 2003 dejé Crónica porque me involucré en un proyecto que absorbió gran parte de mi tiempo. El escritor y político oaxaqueño Andrés Henestrosa me convenció de escribir la historia de mi abuelo, Gonzalo de Murga y Zuinaga, escritor español, amigo de Unamuno, miembro de la cofradía de adoradores de Don Quijote, quien también fue el padre biológico del ex presidente Adolfo López Mateos.

Sin embargo, en julio del 2006, ante la efervescencia poselectoral, sentí la necesidad de establecer nuevamente el vínculo con los lectores de Crónica. El 27 de julio, entre mis primeras colaboraciones, fijé mi posición explicando por qué no voté por Andrés Manuel. En esencia, el planteamiento fue que no podía avalar el proyecto de alguien a quien consideraba como un representante del estilo autoritario en el ejercicio del poder; no podía estar de acuerdo con quien alguna vez justificó los linchamientos como parte de los usos y costumbres de los pueblos; con alguien que se había rodeado de gente como Manuel Camacho y Marcelo Ebrard, que participaron en el proceso de desestabilización de 1994.

Algunas de las colaboraciones posteriores se dedicaron a analizar las presiones que el equipo de López Obrador trató de ejercer sobre diversos comunicadores a través de un linchamiento en las plazas públicas que en aquel entonces tenía bajo su control. Presentamos ante los lectores de Crónica diversos elementos que ubicaban el caso Oaxaca como un laboratorio para poner a prueba algunas tácticas que tuvieron éxito para llevar al poder a Evo Morales y que posteriormente podrían ser utilizadas para tratar de generar a Calderón un clima de ingobernabilidad que lo obligara a renunciar.

Señalamos a Guerrero como otro foco de inestabilidad desde el que operaban grupos armados que manifestaban su apoyo a la APPO y a López Obrador, pero especialmente se mostraban comprometidos con el proyecto de impedir que Felipe Calderón cumpla con su mandato. Quizás uno de los señalamientos más polémicos fue el de que Carlos Abascal habría dejado crecer el conflicto de Oaxaca por intereses personales y partidistas y que tanto él, como Manuel Espino, tenían mayor identificación con algunos miembros del lopezobradorismo que con los del calderonismo.

Reflexiones actualizadas

Hoy vemos al ex secretario de Gobernación incorporado al staff del presidente del PAN, Manuel Espino, quien parece operar un nuevo acercamiento con el PRD que le es afín, a través de su alfil, Ana Rosa Payán. Así, aunque el discurso de Espino niega el enfrentamiento con el calderonismo, las actitudes van en sentido contrario. Payán, en su tour mediático en busca de alianzas que la postulen para la gubernatura yucateca ha refrendado su cercanía con Espino y su animadversión contra Juan Camilo Mouriño, a quien responsabiliza de haber operado en su contra para que no obtuviera la postulación panista. El desafío de Payán se suma a los mensajes que diversos representantes y voceros de los poderes fácticos están mandando para calar al gobierno de Felipe Calderón.

En el arranque de su gobierno, Calderón ha tenido que destinar gran parte de su energía a desactivar los fuegos que le dejaron encendidos, empezando por su misma toma de protesta y continuando con asuntos como Oaxaca, Guerrero, Michoacán y el conflicto minero, por nombrar sólo unos cuantos. Oaxaca es un asunto que sigue latente. Miembros del PRD se dijeron traicionados por Abascal que les habría prometido la cabeza de Ulises Ruiz. Flavio Sosa, hoy en la cárcel, fue promovido por el entonces secretario de Gobernación como interlocutor confiable. Hay quienes señalan que Sosa y otros radicales se infiltraron en el movimiento original de los maestros para reventar las negociaciones. En momentos clave, el líder magisterial, Enrique Rueda, fue intimidado públicamente por su disposición a negociar el regreso a clases.

Pero hay otros puntos donde la actitud de líderes de la APPO no está clara. Existe la necesidad de investigar a fondo la muerte de Brad Will, colaborador de Indymedia, un sitio de noticias de los que se denominan alternativos. Para ello tal vez sería importante que Al Giordano, responsable del sitio Narconews, diera detalles sobre por qué al enterarse de la muerte de Will reconoció que le había advertido sobre el peligro de viajar a Oaxaca porque la APPO se había vuelto muy desconfiada y ya no quería que le mandaran más gente, y mucho menos gente sin experiencia.
(Si quieres consultar la nota completa, sigue este vínculo)

Sería interesante saber también por qué Gabriel Freeman, de KBSC News refutó implícitamente este señalamiento de Giordano diciendo que Will amaba la vida y jamás habría elegido conscientemente convertirse en mártir, ni siquiera por una causa justa. Un aspecto llamativo es que en su homenaje al activista muerto, Freeman insiste en que Indymedia Seattle se encuentra en crisis financiera y necesita del financiamiento solidario para que el sueño de Brad no muera del todo. (Si quieres consultar la nota completa, sigue este vínculo).  

¿Flavio Sosa era el héroe de la lucha por los justos derechos del pueblo oaxaqueño, como lo presentó Carlos Abascal, o es el delincuente que presenta ahora el secretario de Gobernación, Ramírez Acuña? ¿Tiene Flavio Sosa algo que decir sobre la muerte de Brad Will? Desactivar los casos como Oaxaca requiere todavía mucho trabajo político, periodístico y de inteligencia. Queden hasta aquí las reflexiones sobre este tema.
El periodismo, como mencioné al principio de esta colaboración, tiene mucho que ver con una actitud ante la vida. Espero algún día poder ingresar al gremio. Hoy, otras actividades reclaman mi atención. Agradezco a los lectores de Crónica su tiempo, su atención, sus comentarios a lo que se ha publicado en este espacio. Hoy soplan vientos nuevos en el diario. Deseo a todo el equipo la mejor de las suertes. Espero reencontrarlos en algún momento no muy lejano.

Quede por siempre esta expresión de afecto y reconocimiento.

Regina Santiago Núñez imparte el Taller de Monitoreo de Medios en la Universidad Iberoamericana.
Es socia fundadora de Consultores en Investigación y Análisis de Medios, S.C. fd

Written by Regina Santiago Núñez

agosto 21, 2009 a 12:38 am

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